El consejero propietario del Consejo Nacional Electoral (CNE), Marlon Ochoa, denunció públicamente que el pleno está convocando para consolidar un esquema ilegal que pone en riesgo la transparencia del proceso electoral.
Según Ochoa, se trata de un intento más del bipartidismo por retomar el control de las elecciones y manipular la voluntad del pueblo hondureño.
Resultados Electorales Preliminares (TREP) viola directamente la Ley Electoral, que exige consenso entre los tres partidos mayoritarios.
El consejero enfatizó “La democracia no reside en un par de funcionarios públicos, reside en el pueblo”. Ochoa cuestionó el hecho de que representantes del Partido Nacional y del Partido Liberal quieran decidir arbitrariamente qué actas se publican y cuáles no. “¿No es eso una restricción a la divulgación de los resultados?”, preguntó al dirigirse a los medios y a la ciudadanía.
CON LEY EN MANO DESMIENTE AL BIPARTIDISMO
Apoyado en el artículo 279 de la Ley Electoral, Ochoa subrayó que la divulgación de resultados preliminares debe realizarse “sin ninguna restricción”. En ese sentido, denunció que el nuevo TREP aprobado en el CNE constituye una amenaza a la transparencia electoral, al permitir filtros políticos en la transmisión de datos.
El funcionario también recordó que las elecciones generales de 2021 y las primarias de 2025 se desarrollaron con un sistema que funcionó eficientemente y que fue reconocido por la población.
“¿Cuál es el problema de mantener un modelo que dio resultados? ¿Por qué insistir en imponer un esquema que claramente genera desconfianza?”, cuestionó.
Además, Ochoa señaló que “no se puede pretender imponer un TREP sin el respaldo de quienes representan más del 98% del electorado”, sostuvo.
Finalmente, reiteró que no abandonará la lucha por una democracia real. “Durante 16 años hemos luchado para que se respete la voluntad popular, y no vamos a retroceder ahora que hemos logrado avances. No permitiremos que regresen los modelos fraudulentos del pasado”, sentenció.
La denuncia de Marlon Ochoa no es menor, es un grito de defensa de la democracia en un contexto donde el bipartidismo, con historial de fraudes en 2013 y 2017, busca retomar el control de los procesos electorales.
El país se juega mucho en las próximas elecciones y lo que hoy está en disputa en el CNE es el derecho del pueblo a que se respete su voto.
