La tilapia, un alimento fundamental en la dieta de los hondureños, se posiciona firmemente como un motor clave para la seguridad alimentaria del país. Con una impresionante producción que supera los 25 millones de libras anuales, este pescado no solo llega a las mesas a precios accesibles, oscilando entre 50 lempiras (L) y L60 por libra, sino que también garantiza una dieta balanceada y nutritiva para miles de familias.
Este prometedor rubro, caracterizado por su alta demanda y rentabilidad, se perfila como un catalizador para fortalecer la economía rural y mejorar sustancialmente la nutrición de los hogares hondureños.
Inversión gubernamental en la acuicultura sostenible
La Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) lidera activamente el fomento de la producción y sostenibilidad de la tilapia. A través de la Cadena Acuícola de Tilapia, parte del Programa Nacional de Desarrollo Agroalimentario (Pronagro), en colaboración con la Dirección de Ciencia y Tecnología Agropecuaria (Dicta) y la Dirección General de Pesca y Acuicultura (Digepesca), se brinda asistencia técnica especializada para optimizar los sistemas de cultivo.
Un componente esencial de este esfuerzo es la producción de alevines de alta calidad genética.
Dos centros estratégicos son responsables de esta tarea: el Centro Nacional de Investigación Piscícola (CNIP) El Carao, en Comayagua, bajo la administración de Digepesca, y la Estación Experimental de Omonita, en San Manuel, Cortés, gestionada por Dicta.
Estos centros garantizan la disponibilidad de crías de tilapia roja y gris para los productores, asegurando el inicio de ciclos de producción exitosos.
Además, la SAG, por medio de Digepesca, explora nuevas fronteras con la acuaponía, una innovadora técnica que integra el cultivo de tilapia con la producción de plantas, ofreciendo soluciones sostenibles para la alimentación.
La Cadena Acuícola de Tilapia de SAG/Pronagro no solo se enfoca en la producción, sino también en la gobernanza del sector.
Se implementan nuevas tecnologías, se fomenta la mejora genética, se ofrecen capacitaciones constantes y se facilita una comercialización eficiente a través de la Unidad de Agronegocios, que organiza las FeriSAG en diferentes municipios.
Estas ferias son plataformas vitales para que los productores puedan comercializar sus productos e incentivar nuevas inversiones.
En un esfuerzo reciente por fortalecer el sector, productores de tilapia de la zona noroccidental participaron en una reunión clave. Durante el encuentro, se discutió el Acuerdo Marco de Competitividad 2026-2028, un plan diseñado para elevar la competitividad del rubro.
Asimismo, se presentó una propuesta para un Bono Tecnológico Acuícola, que incluiría insumos cruciales como raciones alimenticias, geomembranas y alevines, prometiendo un impulso significativo a la cadena agroalimentaria.
El sostenido crecimiento de la producción de tilapia en Honduras, respaldado por un enfoque integral que combina la asistencia técnica, la innovación y el apoyo a los productores, reafirma el papel vital de este recurso en la seguridad alimentaria y el desarrollo económico del país.

