Una obra estratégica al servicio del pueblo La represa multipropósito “El Tablón”, que iniciará su construcción el 1 de octubre de 2025, representa un paso importante para Valle de Sula y este proyecto no solo busca proteger a las personas de las inundaciones, sino también garantizar la seguridad de cultivos importantes como el maíz, frijol, banano y café, que están constantemente amenazados por las lluvias extremas.
La Represa impulsada por la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) y acompañada por el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), beneficiará directamente a más de 400 mil familias en el Valle de Sula, una de las zonas más productivas y vulnerables del país.
Contra el olvido y el abandono neoliberal durante décadas, las grandes mayorías del sector norte del país fueron relegadas por los gobiernos del bipartidismo, que solo favorecieron a tres grupos económicos que monopolizaron la energía sin planificación, transparencia ni compromiso con el bien común. Hoy, El Tablón rompe con ese modelo corrupto, al ser una obra pública, planificada con estudios técnicos serios y pensada para garantizar agua potable, control de inundaciones y producción eléctrica limpia.
400 mil hogares beneficiados en el Valle de Sula
El impacto de la represa será transformador: 400 mil familias contarán con una fuente confiable de agua, y al mismo tiempo se mitigarán los efectos devastadores de las inundaciones que cada año golpean al Valle de Sula. Además, al generar energía hidroeléctrica, La Represa El Tablón representa una inversión a largo plazo en infraestructura, seguridad alimentaria y mitigación de desastres naturales, consolidándose como una respuesta integral a las necesidades de la región.
Esta obra también brindará una fuente de agua para el municipio de Quimistán, en Santa Bárbara, y otras áreas productoras de cultivos clave. Un proyecto con un enfoque integral la construcción de esta represa no solo responde a una visión técnica, sino también a un enfoque de justicia social y territorial. Se contempla la reubicación digna de comunidades en riesgo, empleos locales durante la etapa de construcción, y mecanismos de consulta y participación para asegurar que las decisiones se tomen con las comunidades y no sobre ellas.
Un paso hacia la independencia energética El Tablón no es solo una represa: es un símbolo de la nueva Honduras que se construye con soberanía, planificación estatal y compromiso con el pueblo. Frente a los ataques mediáticos de sectores que añoran los privilegios del viejo régimen, esta obra demuestra que sí es posible gobernar con el pueblo y para el pueblo, colocando los recursos naturales al servicio de la vida, y no del lucro privado.
