
Una de las principales características del gobierno de JOH, fue la represión, en especial a estudiantes tanto universitarios, como estudiante de Educación media.
Históricamente los estudiantes han sido un pilar en la lucha por la democracia y, soberanía, conformando uno de los más grandes movimientos sociales del país.
Marcando además, precedentes para articular las demandas colectivas de todos los sectores; durante la narcodictadura, estudiantes de todo el país exigieron permanentemente la salida de JOH y, a su vez que se le aplicara todo el peso de la Ley por los actos de corrupción cometidos.
La exigencia estudiantil, era la misma que usaban diferentes movimientos «Fuera JOH» y, «Fuera Julieta», ex rectora de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras y aliada del narcodictador, quien usaba las mismas tácticas de amenazas, persecución y, criminalización a estudiantes.
Con la colaboración de las fuerzas militares y policiales, también controladas por el partido nacional, las represiones se intensificaron, a menudo propiciaban golpizas, gaseadas y hasta asesinatos.
Fueron incontables los escenarios violentos en contra del sector estudiantil, sin embargo, estos solo servían como incentivo para que la lucha se hicera cada día más fuerte.
No está de más denotar que el derrocamiento de la narcodictadura, fue en gran parte, gracias a la resistencia de los movimientos estudiantiles, que mientras resistían fueron víctima de varios delitos instruidos por JOH.
Entre mártires y, procesos legales
- Asesinato de Soad Ham Bustillo, estudiante del Central Vicente Cáceres: Luego de aparecer en los medios de comunicación, exigiendo a JOH que detuviera la represión y, pidiendo se les apoyara con mobiliario para su centro educativo. La misma tarde, Soad desapareció y fue encontrada sin vida, con signos de tortura.
- Horas antes, se había consumado el asesinato 3 estudiantes de jornada nocturna del instituto Jesús Aguilar Paz:
Estas/os estudiantes habían participado en recientes protestas contra la falta de materiales didácticos y de recursos en las escuelas, así como la propuesta de aumentar las horas diarias de clase en la educación secundaria.
- Wilfredo de Jesús Moncada (17), estudiante del Instituto Tecnológico en Administración de Empresas del Sur (INTAE-SUR), asesinado el 11 de abril, 2019, en la ciudad de Choluteca.
- Darlin Dionisio Funes Vásquez (21), estudiante del Instituto Jesús Milla Selva, asesinado el 29 de abril de 2019, en la ciudad de Tegucigalpa.
- Lesbin Daniel Ávila Caballero (18), estudiante del Instituto Luis Bográn, asesinado el de 29 de abril de 2019, en la ciudad de Tegucigalpa.
- Eblin Noel Corea Maradiaga (17), estudiante del Instituto Técnico de La Paz, asesinado el 20 de junio de 2019, en la ciudad de Yarumela, La Paz.
- Óscar Daniel Mencía Cantarero (18), estudiante del Instituto Luis Bográn, desaparecido el 29 de octubre y encontrado muerto el viernes 1 de noviembre, con signos de tortura, en la ciudad de Tegucigalpa. (Fue secuestrado el martes 29 de octubre por hombres desconocidos, fuertemente armados, quienes ingresaron violentamente a su centro educativo.)
- Leonardo Daniel Castillo (25), estudiante de psicología de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, asesinado el 1 de noviembre de 2019, miembro del Movimiento Amplio Universitario.
- Hostigamiento, perseguimiento y, criminalización a estudiantes universitarios, quienes todavía continúan, en procesos legales.
- en el 2019 policías y militares ingresaron a la UNAH, disparando en contra de estudiantes, donde resultaron 5 heridos.
Más que los efectos de las bombas lacrimógenos, que el mismo JOH alteró para afectar a los estudiantes y cualquier manifestante, hay cientos de casos cometidos a los estudiantes por los que JOH debería estar siendo juzgado por la justicia hondureña.
La lucha por la soberanía plena de este país es una de las consignas permanente de los movimientos estudiantiles, JOH tendría que responder en el país por todos sus actos de corrupción y crímenes y no en EEUU.
