
En medio de la controversia generada por el requerimiento administrativo a David Chávez, dirigente político del narcopartido cachureco, las autoridades de migración desmienten las acusaciones de persecución política lanzadas por el Partido Nacional.
Según Allan Alvarenga, director de migración, el procedimiento fue realizado dentro del marco legal correspondiente y en ningún momento se emitió una orden de detención.
Asimismo, aclara que el requerimiento se realizó debido a que Chávez viajaba con dos pasaportes, uno diplomático y otro ordinario. El pasaporte diplomático, obtenido durante su periodo como diputado, ya no era válido, ya que Chávez no ostenta actualmente ningún cargo público de ese nivel. El procedimiento, fue meramente administrativo y conforme a la Ley de Inmigración y Extranjería.
«En ningún momento fue detenido, ni capturado, ni aprendido por autoridades de inmigración. Sino que fue un procedimiento administrativo, todo en el marco de la ley, como lo establece la ley de inmigración y extranjería», afirma Alvarenga.
El director de migración, también revela que Chávez, al sentirse requerido, optó por huir, abandonando en el aeropuerto sus dos pasaportes, los cuales están actualmente en posesión del Instituto Nacional de Inmigración.
Por otro lado, un video presenta a un experto en derecho penal que respalda la posición de las autoridades migratorias. Según el experto, el caso de David Chávez no constituye persecución política, sino que se ajusta a lo que dicta la ley.
La huida repentina de David Chávez, dejando atrás sus documentos y a su acompañante en el aeropuerto, plantea incógnitas sobre su integridad y sus motivaciones. ¿Es un acto de miedo genuino o un intento de esconder algo? Las autoridades insisten en que el requerimiento fue meramente administrativo, pero la fuga de Chávez sugiere una reacción desproporcionada, la pregunta es: ¿está huyendo de su pasado o anticipando un futuro que teme inevitable?
