El bipartidismo manipula nuevamente la información para atacar a Rixi Moncada, candidata del Partido Libertad y Refundación (LIBRE), tras la contundente cátedra que ofreció en televisión nacional.
En su intervención, Rixi reafirmó su compromiso con la lucha social y destacó la inspiración que representa el pueblo cubano y el legado inmortal de Fidel Castro.
Sin embargo, miembros del Partido Nacional de Honduras (PNH) y del Partido Liberal de Honduras (PLH) sacaron de contexto sus declaraciones y comenzaron a mentir descaradamente diciendo que “Honduras se convertirá en Cuba”.
Moncada, sin rodeos señaló que “Cuba ha demostrado que otro camino es posible” y manifestó su admiración por el líder revolucionario Fidel Castro, un ejemplo de revolución y resistencia para América Latina.
El dolor del bipartidismo no radica en la admiración de Rixi Moncada por Fidel Castro, sino en su declaración de que busca implementar un modelo económico destinado a mejorar las condiciones de vida de los hondureños y a eliminar los privilegios a 25 grupos que acapararon la riqueza del país.
HIPOCRESÍA DEL BIPARTIDISMO
Mientras los hipócritas de siempre critican las palabras de Rixi, parece que convenientemente olvidan su propia historia.
Carlos Flores, aquel “liberal” de cartón que gobernó entre 1998 y 2002, no tuvo problema en reunirse con Fidel Castro.
Lo mismo Rafael Leonardo Callejas, el cachureco que presidió el país entre 1990 y 1994, también posó sonriente junto al líder cubano.

Fidel Castro, un referente revolucionario en la historia mundial, es admirado por figuras como: Andrés Manuel López Obrador, expresidente de México; Hugo Chávez, exmandatario de Venezuela; Nelson Mandela; Gabriel García Márquez y hasta el famoso exfutbolista argentino Diego Armando Maradona.
LIBRE CONSTRUYE HISTORIA
El dolor de los cachurecos y liberales es evidente. Y no es para menos: en tres años de gestión, Xiomara Castro ha logrado lo que ellos no pudieron en décadas.
Sin nuevos impuestos, el gobierno ha llevado inversión pública a lugares olvidados por el neoliberalismo al que tanto defiende el bipartidismo.
Hospitales, carreteras, escuelas y una política de soberanía alimentaria son prueba de un gobierno que trabaja para los más empobrecidos, no para las élites.
La presidenta Castro, expresó que:
“El problema de ellos es que nuestro gobierno es diferente”.
Y esa diferencia duele, porque el modelo socialista democrático que impulsa el actual gobierno no solo redistribuye recursos, sino que también expone el fracaso del modelo neoliberal que durante años enriqueció a unos pocos mientras empobrecía a todos los hondureños.
Rixi Moncada y Xiomara Castro representan algo que aterra a los cachurecos y liberales: una transformación real.
Mientras ellos defienden a las diez familias que controlan la riqueza del país, el gobierno actual ha demostrado que defiende al pueblo.



