La candidata presidencial Rixi Moncada instó al electorado a asegurar la continuidad del proceso de “refundación” del país, lanzando duras críticas contra la “oligarquía” y las “élites saqueadoras” a las que responsabiliza del abandono y la pobreza histórica en sectores como Chamelecón, en San Pedro Sula.
Durante un masivo acto de campaña, la aspirante prometió desarrollo, pavimentación e iluminación para la zona, a la vez que detalló su propuesta de democratización económica con la mira puesta en las próximas elecciones del 30 de noviembre.
Moncada, en su discurso, se declaró comprometida con los habitantes de Chamelecón, asegurando que su actual estado de “abandono, con calles llenas de agua, lodo y basura,” es una “injusticia” propiciada por “las élites saqueadoras de este país” que, según afirmó, se han dedicado a “enriquecer a 25 grupos económicos y a 10 familias” tras el golpe de Estado de 2009.
Compromiso con el desarrollo local y la justicia social
La candidata enfatizó su compromiso de impulsar el desarrollo de esta “zona histórica” y antigua de San Pedro Sula, trabajando junto al aspirante a la alcaldía, Rodolfo Padilla. Entre sus promesas concretas para Chamelecón, destacó la pavimentación total de las carreteras y la iluminación de sus cuadras para que sus habitantes puedan “vivir con dignidad.” Además, mencionó la necesidad de construir la represa del Tablón para poner fin a la “tragedia humana” de las inundaciones recurrentes en el Valle de Sula.
Reforma económica y eliminación de la Central de Riesgo
La abogada y profesora centró una parte crucial de su mensaje en su propuesta económica, orientada a la “democratización de la economía y el sistema financiero.”
“Mi propuesta de democratización de la economía y el sistema financiero de Honduras es una propuesta democrática que comenzará el 27 de enero de 2026 con la eliminación de la central de riesgo,” declaró Moncada, argumentando que dicho instrumento es una “muerte financiera” para el pueblo, construido por la oligarquía para su propio beneficio.
Criticó severamente las exoneraciones y exenciones fiscales que, según ella, benefician a los más ricos, señalando que “más de 60,000 millones se los echan a la bolsa año con año.” Su llamado fue claro: “Quitemos los privilegios. Esa es nuestra propuesta. Tratémonos como iguales.” Moncada aboga por un sistema donde “el que más tiene tiene que pagar más” y propuso que el dinero de la banca privada se canalice en préstamos a bajos intereses para la producción nacional, y a favor de los micro, pequeños y medianos empresarios.
Defensa del legado de refundación y llamado a la unidad
La aspirante presidencial defendió la gestión de la presidenta Xiomara Castro, destacándola por haber liderado un “histórico gobierno” que ha realizado la “inversión más grande de la historia” en el pueblo, no en la oligarquía. Mencionó logros como la energía gratuita para las familias, la reconstrucción de escuelas y la dignificación de la Presidencia de la República.
Para finalizar, Moncada hizo un enérgico llamado a la militancia para que el domingo 30 de noviembre, a las 6 de la mañana, acudan masivamente a votar con la consigna de “todito libre” (votando por todos los cargos del partido), con el fin de obtener los 65 votos necesarios en el Congreso para impulsar las reformas estructurales que, a su juicio, necesita el país.
“El pueblo hondureño tiene en sus manos el poder de continuar adelante con la refundación,” sentenció, expresando su confianza en la victoria en las urnas.

