En un emotivo y combativo cierre de campaña realizado en Tegucigalpa, capital y cuna del prócer de Honduras, José Francisco Morazán, la candidata presidencial por el Partido Libertad y Refundación (LIBRE), Rixi Moncada, proclamó la «victoria popular perfecta» para el próximo domingo 30 de noviembre.
Moncada centró su discurso en un fuerte contraste entre su proyecto de Refundación y lo que denominó el «modelo de muerte» de la oposición de Honduras, prometiendo terminar con el saqueo histórico del país.
Lucha de modelos: saqueadores vs. socialismo democrático
La candidata recordó que Tegucigalpa, además de ser una tierra marcada por el trabajo minero y el saqueo, fue el origen del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP) y del partido LIBRE.
«Desde aquí de este pueblo en resistencia, en combate y en revolución que vio caer sus mártires después del 28 de junio de 2009, con respeto, con emoción… lanzo el grito de victoria popular perfecta el domingo 30 de noviembre», declaró Moncada.
Aseguró que la elección del 30 de noviembre no se trata de cinco candidatos, sino de dos modelos en pugna:
- El Modelo del Golpismo y la Oligarquía: El modelo de los saqueadores, los privatizadores, y del capital por encima de la fuerza de trabajo.
- El Modelo Socialista Democrático de LIBRE: Un proyecto claro de democratización económica, justicia social, soberanía y derecho a la verdad.
Una vida por la justicia y el compromiso
Moncada enfatizó su trayectoria personal para refutar las acusaciones de ambición política, asegurando que toda su vida ha estado dedicada a la búsqueda de la justicia, desde su infancia, su rol como maestra y su trabajo en tribunales como abogada.
«Ustedes saben que no vine aquí por dinero, que no vine por posiciones… quienes me conocen, saben de mis sueños, saben de mi compromiso y saben que voy a representarlos frente a la oligarquía, frente a los saqueadores«, dijo.
Propuestas económicas clave: impuestos y banca
La candidata identificó a los «25 grupos económicos de las 10 familias» responsables del golpe de Estado y del saqueo histórico, acusándolos de robar 60,000 millones de lempiras al año en exoneraciones. Moncada fue enfática en su plan de gobierno 2026-2030:
- Ley de Justicia Tributaria: «Ellos deben pagar impuestos… La ley de justicia tributaria debe ser una realidad. ¿Qué corona tienen?»
- Democratización de la Economía: El dinero en la banca «no puede seguir siendo solo para los banqueros». Prometió bajar los intereses de los créditos para inyectar capital a productores de maíz, café, pescadores y microempresarios.
- Servicio al Capital: «Nosotros no aceptamos a la gente como esclava del capital. Queremos el capital al servicio de la clase trabajadora de Honduras.»
Legado de Castro y promesas sociales
Moncada se comprometió a continuar y profundizar el «gran legado» de la presidenta Xiomara Castro, destacando logros en seguridad (reducción de homicidios en más de 20%), salud y educación.
Entre sus promesas sociales, destacó:
- Beca Universal para que la juventud pueda estudiar gratuitamente.
- Seguro Social para Maestros Jubilados: Puso énfasis en que el sistema ha negado este derecho por 40 años.
- Defensa de lo Público: Ratificó que las empresas públicas, como la ENEE, se quedan públicas, prometiendo continuar la construcción de represas y proyectos de infraestructura estatal.
Finalmente, agradeció a la Resistencia, al coordinador Manuel Zelaya y a la militancia que «no se venden» y que construirán la victoria popular con su voto.

