Después de años de abandono y desorden en el rubro de la papa, el gobierno de la presidenta Xiomara Castro, a través de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), facilitó un consenso histórico entre productores, importadores y autoridades técnicas para fijar la cuota de importación de semilla certificada de papa para el ciclo agrícola 2025-2026.
El acuerdo, alcanzado en el municipio de Sinuapa, Ocotepeque, establece una cuota total de 84 contenedores de semilla certificada para consumo fresco, más 3 contenedores adicionales para uso agroindustrial. Estará vigente entre noviembre de 2025 y mayo de 2026, y tiene como objetivo principal garantizar semilla de calidad, proteger el mercado local y mejorar los ingresos de los pequeños y medianos agricultores, especialmente en zonas productivas clave como Intibucá y Ocotepeque.
“Este acuerdo nace desde los productores. Somos nosotros quienes propusimos y consensuamos esta cuota para evitar una sobreoferta que afecte nuestros ingresos”, expresó Héctor Hernández, productor de papa del occidente del país.
Este tipo de consensos no se lograban desde hace más de una década, cuando el rubro fue relegado por gobiernos anteriores que desregularon las importaciones, generando pérdidas millonarias a cientos de productores. Hoy, bajo el mandato de la presidenta Xiomara, se prioriza la producción nacional y se garantiza un mercado justo y ordenado.
Una estrategia de fortalecimiento comercial
Desde el sector técnico, Miguel Gómez, secretario técnico de la cadena de papa en Pronagro–SAG, destacó la madurez del proceso:
“Aunque se pueden importar grandes volúmenes, el verdadero reto está en sostener un mercado justo. Esta decisión refleja el compromiso de los productores con la estabilidad del rubro y la seguridad alimentaria del país”.
Por su parte, Antonio Padilla, representante de empresas importadoras, reconoció la apertura y equilibrio del proceso:
“Estamos satisfechos porque este acuerdo ordena las importaciones, evita cosechas acumuladas y permite producir semilla nacional sana durante los meses sin importación”.
Actualmente, el precio del quintal de papa ronda los 450 lempiras, tras recuperarse de una caída registrada en 2024, cuando el precio bajó a 400 lempiras, generando preocupación en el campo.
La SAG también está impulsando una estrategia de fortalecimiento comercial con supermercados y agroindustrias para promover el consumo de papa nacional, con el objetivo de consolidar una cadena de suministro sostenible y justa para todos los eslabones del sector.

