Las primeras señales del proyecto político que representa Nasry Asfura apuntan a un escenario de mayor carga económica para la población hondureña, marcado por aumentos en los peajes, el fin de subsidios a la energía eléctrica y una posible privatización de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).
De acuerdo con planteamientos ya anunciados por sectores afines al exalcalde capitalino, un eventual gobierno de la racha narconacionalista implicaría un incremento en el precio de los peajes, un costo que terminaría trasladándose directamente a los bolsillos de la ciudadanía, encareciendo el transporte, los alimentos y los servicios básicos.
PROGRAMAS DE BENEFICIO AL PUEBLO QUE ASFURA QUE ELIMINARÁ
A esto se suma la advertencia sobre la eliminación del subsidio a la energía eléctrica que actualmente beneficia a miles de familias hondureñas y que fue implementado durante el gobierno de la presidenta Xiomara Castro como una medida de alivio frente al alto costo de la vida.
Con su eliminación, los hogares volverían a enfrentar facturas elevadas por el servicio de energía.
Asimismo, el anuncio del cierre del Programa Nacional de Reducción de Pérdidas (PNRP) ha encendido las alarmas, al ser interpretado como el primer paso hacia la privatización de la ENEE.

Este programa ha sido clave en la recuperación del control estatal sobre el sistema eléctrico, tras años de saqueo y contratos lesivos heredados de administraciones anteriores.
Analistas advierten que estas medidas no solo representarían un retroceso en materia social, sino que también reactivarían un modelo de negocios que históricamente ha beneficiado a grupos empresariales privados, mientras la población asume los costos.
El gobierno de LIBRE, ha defendido el fortalecimiento del sector público y la protección del bolsillo de los hondureños como ejes centrales de su política económica, en oposición a las prácticas que, según críticos, caracterizaron al viejo modelo narconacionalista.

