La economía hondureña avanza con fuerza, y el sector de la construcción es uno de los reflejos más claros. Según datos del Banco Central de Honduras (BCH), en 2024 los nuevos préstamos otorgados para la compra y construcción de vivienda alcanzaron L21,854.8 millones, con desembolsos promedio de L1,800 millones mensuales, cifras que ratifican la confianza en las políticas económicas impulsadas por el Gobierno de la presidenta Xiomara Castro.
La estrategia del Gobierno del socialismo democrático ha logrado crear un ambiente propicio para la inversión privada, lo que se traduce en mayor dinamismo económico, más oportunidades de empleo y mejores condiciones de vida para el pueblo hondureño.
MÁS INVERSIÓN, MÁS EMPLEO
Durante 2024, la Encuesta Trimestral de la Construcción Privada (ECOPT) reportó 9,672 nuevas obras, de las cuales un sólido 89.1% son proyectos residenciales que responden a la necesidad de vivienda digna para miles de familias.
Además, se registraron: 807 obras comerciales, 220 de servicios y 22 industriales, mostrando una economía que no se detiene.
La expansión también se reflejó en la construcción de edificaciones para servicios: hoteles (45.7%), hospitales (17.5%), restaurantes (9.6%) y otras infraestructuras (33.7%) como estacionamientos, centros recreativos, deportivos y religiosos. En el sector privado, las obras comerciales crecieron en 33.9% y las de servicios en 24.2%.
El cuarto trimestre de 2024 cerró con un crecimiento notable en infraestructura: la construcción de bodegas aumentó un 56.9% y la de apartamentos un 39.0% en comparación con el mismo período de 2023, confirmando que Honduras sigue avanzando de manera firme.
Estos datos son la mejor respuesta ante quienes intentan desacreditar la gestión económica del actual Gobierno. Mientras los cachurecos y liberales critican sin fundamento, las cifras muestran un país que progresa gracias al liderazgo firme y comprometido de la presidenta Xiomara Castro.
Bajo su dirección, Honduras reactivó su economía y siembra las bases para un desarrollo sostenible y una transformación social que prioriza el bienestar de las y los hondureños.

