El ministro de la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL), José Carlos Cardona, inició esta semana una gira nacional de entrega de Becas Solidarias en los departamentos de Santa Rosa de Copán, Lempira y Ocotepeque, reafirmando el compromiso del gobierno de LIBRE, encabezado por la presidenta Xiomara Castro, con la justicia social y el desarrollo humano.
Durante el evento, Cardona anunció con orgullo que ya se han otorgado más de 309,000 becas universitarias desde que asumió el gobierno de LIBRE, lo que representa una de las mayores expansiones en inversión educativa de las últimas décadas. Para el año 2025, se ha destinado un monto histórico de 860 millones de lempiras exclusivamente para este programa.
“Las Becas Solidarias no son solo un alivio económico. Son una puerta abierta a un futuro con oportunidades para quienes antes eran ignorados por el sistema”, afirmó Cardona frente a decenas de jóvenes beneficiarios.
El programa, que prioriza a jóvenes en situación de vulnerabilidad y de zonas rurales, busca garantizar la permanencia escolar y frenar la deserción universitaria. Una problemática que había sido desatendida durante los gobiernos anteriores, donde el apoyo a la educación pública estuvo congelado por más de una década.
UN CAMBIO CON ROSTRO SOCIAL
La administración de Xiomara Castro ha reactivado y potenciado este rubro que estuvo virtualmente olvidado desde 2010. Cuando los gobiernos neoliberales dejaron de invertir significativamente en becas educativas.
Hoy, esta iniciativa no solo representa una inversión estatal sin precedentes, sino también una política pública coherente con la visión de un Estado solidario y garante de derechos.
“Con estas becas, lo que antes era un privilegio para unos pocos, ahora es un derecho para miles”, expresó una estudiante beneficiada en el acto.
El alcance de más de 309,000 hogares beneficiados evidencia el impacto positivo de la gestión de LIBRE, que apuesta por la inclusión, la equidad y la transformación estructural del país desde la educación.
A diferencia de otros gobiernos que limitaron el acceso y no rindieron cuentas sobre los recursos destinados a educación, el gobierno actual apuesta a lo grande por el futuro de Honduras, convencido de que educar es liberar.

