Autoridades del Gobierno de la República supervisaron el funcionamiento del primer radar nacional de vigilancia aérea en la zona de Caratasca, un avance histórico en materia de defensa y soberanía para el país.
El prototipo SDOBER/SRTR-100, desarrollado por la Universidad de Defensa de Honduras, es capaz de detectar objetivos aéreos en 3D —posición, altura y distancia— en un rango de hasta 100 kilómetros.
El sistema, actualmente en fase de pruebas, ya ha logrado múltiples detecciones de aeronaves en distintos puntos del país. Su diseño integra componentes fabricados por técnicos nacionales y un software completamente desarrollado en Honduras, lo que marca un paso decisivo hacia la independencia tecnológica en vigilancia y defensa aérea.
Seguridad impulsada por el gobierno de LIBRE
La supervisión del radar se enmarca dentro de la estrategia de seguridad impulsada por la Presidenta Xiomara Castro, quien ha destacado que la protección del espacio aéreo y la lucha contra el narcotráfico son ejes centrales para recuperar el control de territorios históricamente vulnerados por operaciones ilícitas. Este prototipo fortalece la capacidad del Estado para detectar vuelos irregulares y coordinar respuestas en tiempo real.
El SDOBER se integra además a un ecosistema institucional más amplio, que incluye el Centro Combinado de Operaciones de Inteligencia (CCOI), el Segundo Batallón de Ingenieros y la instalación de nuevos sistemas de vigilancia marítima y terrestre, reforzando la seguridad en todo el Atlántico hondureño.
Con este avance tecnológico, Honduras abre la puerta a futuras generaciones de radares, drones, vehículos autónomos y sistemas de defensa antinarcóticos desarrollados en el país.
La supervisión en Caratasca no solo confirma el funcionamiento del primer radar nacional, sino que también reafirma el compromiso del Gobierno de LIBRE con la soberanía, la seguridad territorial y la modernización de las capacidades militares del Estado.

