En medio de una creciente controversia y el rechazo masivo de numerosas iglesias, la Universidad Católica de Honduras (UNICAH) ha convocado a sus estudiantes y personal a participar activamente en la “caminata por Honduras”. El evento, organizado por la cúpula bipartidista de la Iglesia Católica y la Confraternidad Evangélica, se llevará a cabo el 16 de agosto.

Detalles del evento y la postura de la UNICAH
A través de un comunicado interno, la rectoría de la UNICAH instó a su comunidad a unirse «con entusiasmo» a la movilización, describiéndola como una «jornada de encuentro para pedir la bendición de Dios» sobre el país. El mensaje, sin embargo, contrasta con la posición de importantes sectores religiosos que han denunciado el carácter político del evento.
La convocatoria de la universidad incluye los puntos de encuentro para la marcha, que ha sido señalada por sus detractores como una manifestación con objetivos partidistas más allá de la fe.
Detalles del evento y la postura de la UNICAH
Diversas entidades religiosas se han desmarcado de la caminata, argumentando que la Iglesia debe mantenerse al margen de la política. La Diócesis de Santa Rosa de Copán, que incluye las parroquias de Santa Bárbara, Copán y Ocotepeque, anunció que no se sumará a la marcha. El sacerdote Alex Ayala de Santa Bárbara enfatizó que el papel de la Iglesia es «rezar por la justicia y la paz», no convertirse en un «movimiento político».
A este rechazo se suman importantes organizaciones evangélicas, como la Asociación de Iglesias Evangélicas Centroamericanas de Honduras (ASIECAH), el Movimiento La Iglesia en las Calles, y la Conferencia Evangélica de las Asambleas de Dios, esta última representando a más de 1,600 iglesias y alrededor de medio millón de personas. Todos han anunciado que no participarán en la movilización.
La polémica en torno a la marcha se agudizó tras las declaraciones del pastor Gerardo Irías, presidente de la Confraternidad Evangélica, quien ha sido acusado de utilizar su púlpito para fines partidistas. La convocatoria de la UNICAH se produce en este clima de tensión, donde la distinción entre fe y política ha generado un profundo cisma dentro de las comunidades religiosas de Honduras.
