El representante de derechos humanos, Enrique Roig, advirtió hoy ante una audiencia en el Congreso estadounidense que Honduras se encuentra inmersa en un «legado de elecciones irregulares» y padece un sistema judicial severamente debilitado por la manipulación política y la influencia del crimen organizado, condiciones que, según su denuncia, son promovidas por el histórico bipartidismo del país.
La fallida audiencia en Washington, que contó con la presencia de miembros de los partidos Nacional y Liberal, actores señalados de participar en fraudes electorales y golpes de Estado en Honduras, los que pusieron de manifiesto la «persistente influencia» de estas facciones en la gobernanza de la nación centroamericana, según la declaración de Roig.
El especialista subrayó que la polarización social y política se intensifica a medida que Estados Unidos disminuye su respaldo a iniciativas cruciales, como la observación electoral, la supervisión ciudadana y los programas de lucha contra la corrupción.
Enfoque transnacional con Honduras
Roig criticó la postura de la administración Trump, a la que atribuyó un «enfoque transaccional» con el Gobierno de Honduras. Este enfoque, prioriza las deportaciones sobre la promoción de los derechos democráticos y la gobernanza sostenible en la región, indicó el experto.
Para Roig, esta dinámica ha tenido un impacto directo en el trabajo de cooperación. Denunció que antiguos ejecutores de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) operan actualmente en «modo supervivencia», lo que les impide planificar o contratar personal necesario.
Esta situación, concluyó, ha paralizado iniciativas esenciales destinadas a fomentar la integridad electoral y combatir la corrupción en Honduras.

