El Caucus Progresista del Congreso (CPC) del Partido Demócrata de Estados Unidos, una influyente bancada en el Capitolio, emitió un enérgico comunicado exigiendo el respeto al proceso y resultado electoral de Honduras que se celebrará este domingo.
La declaración, firmada por la vicepresidenta del CPC, la representante Ilhan Omar (MN-05), y el representante Jesús «Chuy» García (IL-04), condenó de manera directa la presunta injerencia del presidente saliente Donald Trump en favor del candidato oficialista Nasry Asfura.
El comunicado hace un llamado a todas las entidades, incluyendo a la Administración de Donald Trump y a los republicanos del Congreso, a «respetar la democracia hondureña» y a abstenerse de «interferir flagrantemente en las elecciones».
La vicepresidenta @Ilhan y jefe de bancada @RepChuyGarcia del CPC sobre Honduras: “todas las entidades—incluso la Administración de Trump y republicanos del Congreso—tienen que dejar de interferir flagrantemente en las elecciones y en su lugar respetar la democracia.” pic.twitter.com/lGBenP2IG1
— Progressive Caucus (@USProgressives) November 28, 2025
Condena a la Intervención de Trump
El Caucus Progresista calificó como «completamente inaceptable» el llamamiento hecho por Donald Trump a los hondureños para que voten por su candidato de preferencia. El expresidente estadounidense ha llegado a difamar a la centroizquierda hondureña, tildándola de «narcoterrorista» y «narcocomunista».
La declaración también arremetió contra «legisladores republicanos de la Cámara de Representantes que hacen acusaciones absurdas e infundadas e incluso expresan su apoyo a un golpe militar».
Llamado a Elecciones Libres y Justas
Los líderes del CPC enfatizaron que las «amenazas e intervenciones flagrantes de la época de la Guerra Fría crean condiciones hostiles para unas elecciones libres y justas y deben cesar de inmediato». Asimismo, rechazaron «declaraciones prematuras de destacados políticos estadounidenses sobre los resultados electorales antes del recuento completo de votos».
Advirtieron que cualquier intento de deslegitimar el voto antes de conocer al ganador podría ser «desastroso, dada la historia perjudicial de interferencia estadounidense en la política hondureña moderna».
El Caucus Progresista concluyó destacando que Honduras aspira a elegir y transferir el poder político a un nuevo líder por primera vez fuera del contexto de regímenes represivos posgolpistas, y urgió a superar la intimidación e interferencia. La relación entre ambos países, según el comunicado, debe basarse en el «respeto mutuo, que incluya el respeto a la voluntad de los votantes hondureños».

