Los recientes mensajes del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dirigidos a la población de Honduras de cara a las elecciones generales han generado un fuerte impacto en el panorama político, según el análisis del economista y politólogo Héctor Soto.
Soto señala que la estrategia de los mensajes de Trump se segmentó en dos frentes: un primer mensaje dirigido al voto indeciso y un segundo enfocado en el voto duro del Partido Nacional de Honduras (nacionalista).
El efecto de esta injerencia parece ser mixto y complejo, reconfigurando las dinámicas de apoyo entre los principales candidatos.
Los mensajes del presidente Trump para las elecciones en Honduras:
— Hector Soto (@hectorsotohnd) November 28, 2025
En el primer mensaje le habló al voto indeciso.
En el segundo mensaje le habló al voto duro nacionalista.
¿Cuáles son los efectos?
a. Tito Asfura se fortalece en el voto duro conservador, pero se debilita en el… pic.twitter.com/Soq4Li8HoU
Efectos claros en los candidatos
De acuerdo con el análisis de Soto, la intervención de Trump ha tenido los siguientes efectos clave en los candidatos principales, donde se incluye a Rixi Moncada (LIBRE) y Salvador Nasralla (Partido Liberal):
- Nasry Asfura (Partido Nacional): El candidato oficialista, Tito Asfura, ha logrado un fortalecimiento dentro del voto duro conservador. No obstante, la injerencia explícita de Trump podría ser un obstáculo, provocando un debilitamiento en el voto indeciso que rechaza la intervención extranjera en la soberanía nacional.
- Rixi Moncada (Libertad y Refundación – LIBRE): La candidata de izquierda, Rixi Moncada (LIBRE), no se ve afectada en su voto duro. Más importante aún, la confrontación con la injerencia extranjera la posiciona favorablemente como la candidata «que no puede ser controlada por actores externos». Esto podría atraer de forma significativa al voto indeciso «anti JOH» (anti-Juan Orlando Hernández, presidente saliente), capitalizando el sentimiento patriótico y de rechazo a la actual administración.
- Salvador Nasralla (Partido Liberal – PL): Soto identifica a Salvador Nasralla como la «víctima de todo esto». Argumenta que Nasralla no supo comunicar el sentimiento nacionalista a su favor para retener su caudal electoral. A pesar de tener la oportunidad de «victimizarse» ante la polarización y la injerencia, optó por una estrategia de «pedir indulgencia», lo que no le habría permitido consolidar su base de apoyo frente a la agresiva polarización.
Riesgos para la confianza electoral y la soberanía
El análisis subraya un efecto general que afecta la credibilidad del proceso:
- Desconfianza en el Proceso: La «alta e incómoda influencia internacional», sumada a la «reivindicación política de JOH» (Juan Orlando Hernández), favorece una narrativa de desconfianza sobre la independencia, autonomía y transparencia del proceso electoral en su conjunto.
Soto concluye su análisis con una distinción crucial: «Al hondureño le gusta el estilo de vida y la cultura estadounidense, pero eso no implica que le guste su injerencia electoral, esas son dos cosas muy diferentes».
El politólogo destaca que el afecto cultural no se traduce automáticamente en apoyo a una intervención en la soberanía electoral del país.

