El Consejo Nacional Electoral (CNE) se encuentra en el ojo del huracán tras una advertencia pública del Congreso Nacional, que ha calificado de ilegal la propuesta para la transmisión de resultados electorales preliminares.
Esta situación se ha vinculado directamente con la renuncia de la consejera propietaria, Ana Paola Hall, quien, según fuentes cercanas, se negó a avalar este procedimiento que consideraba contrario a la ley.
El Congreso Nacional emitió un comunicado en el que detalla un esquema del CNE que, si bien inicia conforme a la Ley Electoral, introduce un «nuevo mecanismo no contemplado en el marco jurídico vigente» en la fase de transmisión de resultados preliminares.
Esta estructura paralela no cuenta con la autorización del Congreso Nacional y, según la advertencia, constituye una «grave violación al ordenamiento jurídico nacional».
El comunicado señala que este procedimiento transgrede múltiples artículos de la Ley Electoral y la Constitución de la República.
La institución legislativa ha sido enfática al rechazar la incorporación de esta etapa ilegal, comparándola con el «mismo modelo electoral que fue utilizado por estructuras criminales vinculadas al narcotráfico para perpetrar los fraudes electorales de 2013 y 2017».
Además, se advierte que imponer este sistema sin una reforma legislativa constituye una «usurpación de funciones» que pone en riesgo la transparencia y la legitimidad del proceso electoral hondureño.
En este tenso contexto, la consejera Ana Paola Hall anunció su renuncia condicionada el 16 de julio, formalizándola el 25 de julio ante el Congreso Nacional.
Esta acción ha sido considera como una denuncia más que una renuncia ya que manifestó fuertes presiones políticas, campañas de desprestigio y amenazas a su familia, que afectaron a su hija.
Hall afirmó que se negó a firmar decisiones que consideraba ilegales, como integrar el pleno sin unanimidad o aceptar el TREP con solo dos consejeras, a pesar de la presión ejercida sobre ella.
Actualmente, la acción de Hall está pendiente de aprobación por el Congreso Nacional, que ha remitido el documento a la Fiscalía para que investigue las denuncias de amenazas y presiones.
La salida de Hall ha dejado al Partido Liberal con una representación en riesgo y ha profundizado la crisis institucional del CNE, generando incertidumbre sobre el desarrollo de las próximas elecciones.

