La presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE) y representante del Partido Nacional Cossette López, enfrenta un escenario de creciente aislamiento en su intento por imponer decisiones unilaterales que, buscan replicar un modelo de fraude electoral similar al utilizado por David Matamoros Batson.
Sin embargo, la falta de respaldo, incluso entre sus propios aliados y suplentes, evidencia que su liderazgo tambalea en un contexto donde el consenso es indispensable para cualquier aprobación en el organismo electoral.

DOS SILLAS VACÍAS: EL CNE SIN QUÓRUM
La reciente ausencia de consejeros en las sesiones del CNE ha dejado en evidencia la fragilidad de la gestión de Cossette López. En la última reunión clave, dos sillas quedaron vacías, reflejando la falta de apoyo a sus propuestas, que han sido calificadas como intentos de imponer ilegalidades para manipular el proceso electoral.
La normativa del CNE exige un quórum mínimo y consenso para decisiones trascendentales, pero la representante del Partido Nacional no logra reunir el respaldo necesario. Incluso Ana Paola Hall, considerada una aliada cercana, ha marcado distancia, dejando a López prácticamente sola en su cruzada.
FRACASO DE LA OPOSICIÓN Y EL “AHORA O NUNCA” QUE NO FUE
Mientras tanto, la oposición hondureña, que ha intentado movilizarse bajo el lema “ahora o nunca” para denunciar las maniobras de Cossette, también ha mostrado su debilidad. Una reciente convocatoria para protestar contra las acciones del CNE apenas reunió a menos de 20 personas, un reflejo de la desorganización y falta de cohesión que caracteriza a los detractores de la presidenta del CNE. Este fracaso ha debilitado aún más el panorama político, dejando a Cossette sin un contrapeso sólido, pero también sin el apoyo interno que necesita para avanzar en sus planes.
Prohibido Olvidar, como Cossette López intenta replicar estrategias asociadas al exmagistrado y aliado de Juan Orlando Hernández, David Matamoros Batson, quien fue señalado por irregularidades en procesos electorales anteriores y es culpable de la imposición del narcogobierno de JOH.
De igual forma, su insistencia en aprobar resoluciones sin el consenso requerido, lo que ha generado rechazo no solo del consejero Marlon Ochoa, sino también de los suplentes, quienes han optado por no respaldar sus iniciativas. Este aislamiento se agrava ante las denuncias de que busca manipular el sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP), un mecanismo clave en la transparencia de los comicios de noviembre.
UN MENSAJE CLARO: SIN CONSENSO, NO HAY LEGITIMIDAD
La falta de quórum y el abandono de sus aliados han enviado un mensaje contundente: Cossette López está cada vez más sola. La ausencia de apoyo, incluso de figuras clave como Ana Paola Hall, y la reticencia de los suplentes a respaldar sus decisiones, subrayan que cualquier intento de imponer medidas sin consenso está destinado al fracaso.

