Tras décadas de abandono, el sector ganadero nacional está siendo protagonista de una transformación histórica gracias al programa Bono Ganadero impulsado por el gobierno de la presidenta Xiomara Castro a través de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG).
Con una inversión sin precedentes de 400 millones de lempiras hasta el 2025, esta iniciativa está beneficiando a más de 120,000 pequeños y medianos productores en todo el país. El objetivo es claro: potenciar la producción pecuaria, fortalecer la seguridad alimentaria y garantizar desarrollo rural con justicia social.
“Este programa representa una política pública de dignidad, que lleva insumos, tecnología y conocimiento a los verdaderos protagonistas del agro: los productores rurales”, declaró David Medina, coordinador del Bono Ganadero.
El Bono Ganadero no es un simple apoyo puntual, sino una estrategia integral que incluye acciones técnicas, económicas y sociales. Entre las principales intervenciones destacan:
- 80,000 manzanas con pasto mejorado, usando semillas forrajeras de alto valor nutricional.
- 20,000 vacas beneficiadas con inseminación artificial para mejorar genéticamente el hato ganadero.
- 100 hogares reciben pie de cría porcino para impulsar la producción porcina familiar.
- Dotación de equipos apícolas para fortalecer la producción de miel y subproductos.
- Fomento a la acuicultura con geomembranas y crías de peces en zonas rurales.
- Más de 650,000 aves ponedoras entregadas para garantizar acceso a proteína animal y generar ingresos.
- Cercas eléctricas, equipos de ordeño y trazabilidad, que modernizan las fincas y abren la puerta a mercados internacionales.
Este bono llega a todo el país, con prioridad en zonas rurales, fronterizas y comunidades excluidas históricamente de la inversión estatal. Además, el programa promueve la equidad de género, dando participación activa a mujeres productoras y juventudes rurales.
El proyecto también se enlaza con otras apuestas clave del gobierno, como la creación del Centro Nacional de Reproducción Pecuaria y la reciente aprobación del Protocolo Nacional de Biotecnología, herramientas que posicionan a Honduras a la vanguardia del desarrollo agropecuario regional.
Desde hace más de 20 años, el sector ganadero no recibía un apoyo sostenido, estructurado ni con visión de largo plazo. Gobiernos anteriores privilegiaron el asistencialismo político-electoral, dejando de lado una inversión real en ciencia, tecnología y desarrollo rural.
Con esta nueva política pública bajo el gobierno de LIBRE y la presidenta Xiomara Castro, el campo vuelve a ser prioridad nacional.
“Estamos construyendo soberanía alimentaria con justicia rural. El bono ganadero no solo mejora la productividad: cambia vidas”, concluyó Medina.

