Secretaría de Salud (SESAL) y la Asociación Nacional de Enfermeras y Enfermeros Auxiliares de Honduras (ANEEAH) no se reanudó la tarde de este miércoles, 17 de septiembre de 2025, después de que la asociación no se presentara a la reunión acordada.
Esta interrupción se produce en medio de una huelga que ha afectado a varios centros de salud en el país.
En un comunicado, la SESAL lamentó sinceramente que no se hayan presentado a la mesa de diálogo prevista para continuar en horas de las tardes del día de hoy.
Enfermeras dan la espalda al diálogo
A pesar de este revés, las autoridades de salud ratificaron su disposición al diálogo dentro de ley y extendieron una nueva invitación a la ANEEAH para que retome las conversaciones mañana, jueves 18 de septiembre, a las 9:00 de la mañana en la sala situacional de la SESAL.
Como un gesto de buena voluntad para facilitar el retorno a las negociaciones, la SESAL informó que ha suspendido la entrega de citatorios al personal que participa en la huelga.
Sin embargo, las asambleas de las enfermeras auxiliares continúan, lo que indica que la situación sigue sin resolverse.
Las autoridades también hicieron un llamado directo a las enfermeras y enfermeros auxiliares afiliados a la asociación que aún no han regresado a sus puestos de trabajo para que lo hagan.
Invitamos nuevamente a las enfermeras y enfermeros auxiliares afiliados a la asociación, que aún no han retornado a sus puestos, que retornen al mismo, se lee en el comunicado, subrayando la urgencia de normalizar los servicios de salud.
La ausencia de la ANEEAH en la mesa de diálogo de esta tarde marca un punto de inflexión en las negociaciones que buscan poner fin a la huelga.
Mientras la SESAL mantiene su postura de continuar las conversaciones, queda en manos de la asociación decidir si aceptará la nueva convocatoria y permitirá el avance hacia una solución que beneficie tanto a los trabajadores de la salud como a la población que requiere de sus servicios.
La no presentación del gremio a la mesa de diálogo programada demuestra una falta de compromiso genuino para resolver el conflicto.
Al ausentarse, la asociación desperdicia una oportunidad crucial para negociar y prolonga una situación que afecta a toda la población.
Esta acción puede interpretarse como una postura de intransigencia, más que como una voluntad real de llegar a un acuerdo.

