El diputado Jari Dixon Herrera, reconocido por su gestión de proyectos en diversos municipios de Francisco Morazán, presentó hoy un informe sobre las obras y programas ejecutados a través del Fondo Social del Congreso Nacional.
«No es suficiente decir soy honrado, también hay que demostrarlo», afirmó.
Durante la conferencia de prensa, Herrera explicó que él y su equipo no manejaron directamente los fondos. Actuaron como gestores para que las comunidades accedieran a proyectos de infraestructura y programas sociales. «No tocamos ni un tan solo centavo», resaltó.
Los recursos se canalizaron mediante alcaldías, ONGs, patronatos y juntas de agua, cumpliendo con el reglamento que prohíbe a los diputados el manejo directo del dinero.
Herrera presentó varios proyectos ejecutados en 2023-2025. Entre ellos, mencionó la construcción de alcantarillado sanitario en la Colonia San Juan de Guaymaca (L 580,000) y gradas peatonales en la Colonia Villanueva número 1 (L 455,000).
También destacó el parque infantil en el Kinder Berta A. de Silva en Talanga (L 70,000), el mantenimiento de una secundaria en Villavieja, Comayagüela (L 269,911) y la construcción de canchas multiusos en la Aldea San Francisco de Orica (L 920,000).
En 2024-2025, destacó proyectos como un aula tecnológica y aire acondicionado en la Escuela República del Ecuador (L 940,000) y en el Instituto Manuel Zelaya Rosales (L 140,000).
También habló del mejoramiento del centro de salud en la aldea Suyatal Cedros (L 250,000) y la pavimentación con concreto hidráulico en el Barrio San José de Suyapa, Guaymaca (L 300,000), con apoyo de la ONG Una Honduras en Paz.
Bonos de alimentación y gestión a través de ONGs
En programas sociales, Herrera explicó la entrega de bonos de alimentación a través de tres patronatos. Estos bonos eran vales canjeables en Banasupro, no dinero en efectivo. «En ningún momento se tocó un tan solo centavo», reiteró. Aseguró que los patronatos coordinaron con su equipo para liquidar correctamente los bonos.
La mayoría de proyectos fueron ejecutados por la ONG «Una Honduras en Paz», dirigida por Elena Rodríguez. Las solicitudes se enviaban a la ONG, que las gestionaba ante Gobernación. Gobernación transfería el dinero directamente a la organización, responsable de la ejecución y liquidación. Otros proyectos se hicieron junto a alcaldías, como la de Talanga, que pavimentó una calle de tráfico pesado (L 950,000).
Finalmente, el diputado pidió a los medios de comunicación difundir la información completa. Llamó a la sociedad hondureña a no «manchar» o «destruir» todo, porque eso, según él, resta esperanza al país.
«Si todos somos corruptos, si nadie tiene credibilidad en este país, yo creo que no ayuda», concluyó.

