El consejero del Consejo Nacional Electoral (CNE), Marlon Ochoa, denunció en conferencia de prensa una serie de fallas donde afirmó que comprometen la integridad del proceso electoral. Explicó que, del total de 15,297 actas procesadas, 13,246 equivalentes al 86.6% presentaron errores e inconsistencias entre el registro biométrico de votantes y el contenido transmitido por el sistema TREP.

Estas discrepancias, mencionó que representan una diferencia acumulada de 982,412 votos, cifra que, según su valoración, refleja una alteración masiva en los datos electorales reportados la noche de la elección.

El consejero recordó que las señales de alerta surgieron desde el simulacro del 9 de noviembre, donde se detectaron fallas estructurales graves. Entre ellas mencionó la baja capacidad para transmitir actas, la ausencia del módulo de escrutinio, la inexistencia del módulo de divulgación y la asignación automática y extraordinaria de votos. Aunque ciertas deficiencias fueron subsanadas en ese momento, aseguró que no se lograron las garantías necesarias para certificar la integridad de los resultados que finalmente se publicaron durante la jornada electoral.

Una auditoría externa ignorada y un sabotaje interno

El consejero también reveló que el 29 de noviembre, un día antes de las elecciones, se recibió un informe de auditoría externa que advertía sobre inconsistencias críticas en el sistema. Sin embargo, afirmó que dentro del pleno del CNE se dieron declaraciones públicas falsas y se sabotearon acciones urgentes que debían tomarse para corregir los problemas señalados. Donde, esta actuación interna impidió tomar medidas que habrían evitado el colapso que posteriormente se registró durante la transmisión de resultados.

Durante la noche de las elecciones, aseguró que miles de custodios y miembros de mesas observaron que el sistema TREP no leía correctamente los números manuscritos de los votos, asignando cifras irreales de hasta 600 o 700 votos en algunas casillas. A esta situación se sumó otra denuncia, el sistema estaba saltando casillas y trasladando votos de un candidato a otro, y de un partido a otro, coincidencia que Marlon Ochoa confirmó la manipulación descrita en los 26 audios de Cossete López que fueron presentados ante el Ministerio Público.

Retención de actas durante 40 horas

Uno de los puntos más serios expuestos fue la retención dentro del sistema de 16,615 actas que equivalen aproximadamente a dos millones de votos. Aunque estas actas fueron enviadas y recibidas la misma noche de la elección desde los centros de transmisión, no fueron divulgadas ni procesadas durante un período de 40 horas. Este retraso permitió adulterarlas y alinearlas con un plan previamente estructurado para manipular el resultado electoral. Además que estas actas, pese a haber llegado al sistema central del CNE, permanecieron ocultas al escrutinio público por dos días consecutivos.

Asimismo, denunció la caída deliberada de la página de divulgación de resultados, que se registró la noche del 30 de noviembre y durante el 1 de diciembre, así como interrupciones constantes desde entonces. Ochoa comparó este apagón informativo con el ocurrido en 2017, señalando que facilitó operar sin vigilancia pública durante horas clave.

A esta situación se sumaron resultados incoherentes publicados en diferentes secciones de la plataforma (sumas incorrectas, valores que no coincidían entre sí e inconsistencias internas imposibles en un sistema auditado), lo que calificó como una “matemática hecha a medida del bipartidismo” con apoyo público de EE.UU.

El gran sabotaje en transmisión de datos y caída de antenas

El consejero también mencionó que más de 700 antenas satelitales fueron deshabilitadas durante la transmisión de datos. Detalló que los canales de comunicación de Tigo y Claro se cayeron simultáneamente y que incluso se propuso instruir a las juntas receptoras de votos a retirar las tarjetas SIM de los dispositivos biométricos, medida que él rechazó por considerar que buscaba desactivar la trazabilidad del sistema y facilitar un fraude digital.

Indicó que Smartmatic confirmó estas caídas y que los audios entregados a la Fiscalía incluyen referencias directas a este componente del plan.

Marlon Ochoa concluyó que todos estos hechos no son aislados, sino parte de una operación coordinada entre fuerzas internas de la cúpula bipartidista y actores extranjeros interesados en imponer un resultado electoral que, afirmó, no corresponde a la voluntad del pueblo.

Aclaró que esto afecta tanto a los resultados preliminares como al escrutinio definitivo, porque las 19,167 actas de cada nivel electivo son escaneadas, interpretadas, sumadas y divulgadas a través del mismo sistema que está manipulado desde la noche de la elección.


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