El candidato a la presidencia por el Partido Liberal, Salvador Nasralla, desató nuevamente una ola de críticas y condenas por sus recientes declaraciones consideradas misóginas contra la consejera del Consejo Nacional Electoral (CNE), Ana Paola Hall, al referirse a su posible renuncia al cargo.
Nasralla insinuó de forma despectiva que Hall reaccionó a una «debilidad propia de una mujer», etiquetándola como inferior a los hombres e incapaz de asumir un rol destacado en un organismo de la envergadura del CNE.
Consultado por la prensa sobre si se había comunicado con Hall, Nasralla expresó: «No me ha respondido todavía Ana Paola, le explicaba a otros colegas hoy que yo por ejemplo estoy curtido, de mí pueden decir todo y dijeron de mí todo a través de 72 años y cincuenta de ellos en televisión, pero una mujer es más débil obviamente que un hombre y lo que dijeron de ella y la presión interna la hicieron tomar esa decisión”.
Reacciones enérgicas y patrón de misoginia
Las declaraciones de Nasralla han provocado una fuerte reacción, dado que se ha demostrado que las mujeres no son intrínsecamente inferiores a los hombres en términos de capacidad, inteligencia o valía.
La igualdad de géneros busca desafiar los estereotipos que históricamente han relegado a las mujeres a roles de menor importancia.
Esta no es la primera vez que Nasralla se expresa de forma despectiva hacia las mujeres. En varias ocasiones anteriores, ha emitido comentarios similares contra la primera mujer presidenta de Honduras, Xiomara Castro, y la exministra de Defensa Nacional y actual candidata presidencial por LIBRE, Rixi Ramona Moncada.
El secretario privado de la presidenta Castro, Héctor Zelaya, reaccionó enfáticamente: «En un país donde los femicidios son una trágica realidad, el comportamiento misógino de figuras públicas como Salvador Nasralla es irresponsable y peligroso. Los ataques dirigidos contra la Presidenta Xiomara Castro y la ministra Rixi Moncada por parte de Salvador Nasralla es una conducta que refleja y perpetúa la violencia que muchas mujeres hondureñas enfrentan a diario, debe de ser rechazada, especialmente por aquellos en posiciones de influencia».
Zelaya calificó sus ataques como una muestra del «desgaste moral y ético de una persona que sigue viviendo en la época de las cavernas».
En un país donde los femicidios son una trágica realidad, el comportamiento misógino de figuras públicas como Salvador Nasralla es irresponsable y peligroso.
— Hector Manuel Zelaya Castro (@HectorZelaya) November 3, 2024
Los ataques dirigidos contra la Presidenta @XiomaraCastroZ y la ministra @riximga por parte de Salvador Nasralla es una…
Otro hecho más reciente, fue cuando dirigió su machismo contra Rixi Moncada al referirse a su madre fallecida con el comentario: “A Rixi no la quiere ni la madre que la parió”, lo que generó un repudio generalizado, incluyendo el de la diputada Arminda Urtecho, quien opinó: «Es un misógino. Salvador (Nasralla) no piensa con la cabeza, si no que con las patas».
Cabe recordar que, el candidato liberal ya era conocido por gritar a las modelos de su programa de televisión «X-0 da Dinero» y hasta a su propia esposa y actual diputada, Iroska Elvir.
Denuncias por violencia política y llamado a la sociedad
El año pasado, la Secretaría de Asuntos de la Mujer (Semujer) denunció ante la comunidad nacional e internacional a Salvador Nasralla por «violencia continuada y desenfrenada» contra la Presidenta Xiomara Castro y Rixi Moncada.
Semujer señaló a Nasralla como «uno de los principales instigadores de la violencia política y psicológica en contra de las mujeres hondureñas», condenando sus «discursos de odio y sed desmedida de poder» que buscan «anular y socavar los derechos políticos» de las mujeres.
La institución subrayó que es «inaceptable que bajo la falacia de amor por Honduras, se violente a las mujeres, por el simple hecho de ejercer sus derechos políticos o las prerrogativas inherentes a un cargo público», y calificó estos ataques como «un acto descarado de machismo, sexismo y abuso, pisoteando los principios de igualdad, justicia y el derecho de las mujeres a participar en política».
Semujer hizo un llamado a la sociedad y a los entes responsables a actuar y rechazar cualquier manifestación de violencia.
A pesar de sus constantes ataques y el creciente número de personas que ha insultado, Nasralla continúa creyendo que obtendrá tres millones de votos en las próximas elecciones, a pesar de carecer, según observadores, de alianzas sólidas, un plan político o propuestas concretas, basando su campaña en su «show mediático».

