El vicepresidente del Congreso Nacional, Hugo Noé Pino, salió al paso de las críticas sin fundamento que sugieren un ataque del Partido Libertad y Refundación (LIBRE) al Consejo Nacional Electoral (CNE).
Pino fue enfático al señalar que la postura de LIBRE no es de agresión, sino de un rotundo rechazo a la imposición de un sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP) que, según sus declaraciones, facilitó el fraude electoral en los procesos de 2013 y 2017.
«Nosotros no estamos atacando al CNE, lo que estamos manifestando es que la imposición de un TREP que permitió fraude electoral de 2013 y 2017, no lo aceptamos», dijo.
Pino desmarcó las acusaciones de quienes sostienen que LIBRE busca desestabilizar el proceso electoral o que su rechazo se debe a una supuesta baja aceptación de su candidata, Rixi Moncada.
Cabe mencionar que, LIBRE demostrado verdadero compromiso por el respeto a las leyes y a la transparencia, al denunciar y condenar cualquier acto que ponga en detrimento los principios de la instutición.
Asimismo, cabe recordar que su candidata a la presidencia, Rixi Moncada goza de una reputación intachable y es considerada la aspirante más votada de las elecciones primarias lo que demuestra que goza de la aceptación y respaldo del pueblo.
Las declaraciones de Pino se dan en un contexto de incertidumbre sobre el calendario electoral y la posible renuncia de Ana Paola Hall como consejera del CNE, un hecho que ha avivado el debate sobre la transparencia y legitimidad de los próximos comicios.
La denuncia firme de LIBRE se centra en la herramienta tecnológica utilizada para la transmisión de resultados, argumentando que su implementación previa ha sido un vehículo para la manipulación del voto popular.
Esta postura, articulada por el vicepresidente del Congreso, subraya una preocupación persistente sobre la integridad del proceso electoral, poniendo el foco en la necesidad de garantizar mecanismos que aseguren resultados confiables y reflejen fielmente la voluntad del pueblo hondureño.
Las autoridades de LIBRE esperan que su postura sea interpretada como un llamado a la acción para fortalecer la confianza ciudadana en las instituciones electorales, crucial para la estabilidad democrática del país.
Este enfoque, aseguran, es fundamental para edificar un futuro político más equitativo y representativo para Honduras.

