El inesperado mensaje del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a favor del candidato del Partido Nacional, Nasry ‘Tito’ Asfura, terminó convirtiéndose en la «mejor publicidad de campaña» para la candidata de LIBRE, Rixi Moncada, según un análisis del portal informativo Pro Honduras Network.
El medio especializado concluyó que, si la intención de Trump era apoyar a la oposición de Honduras, logró el efecto exactamente contrario al «hundir» a sus dos principales adversarios: Salvador Nasralla y Nasry Asfura.
El «Tiro de Gracia» a Salvador Nasralla
El análisis describe la primera intervención de Trump como el «tiro de gracia» para el candidato liberal, Salvador Nasralla, quien durante meses aseguró ser el «ungido» y el «favorito» de Washington.
«Trump lo terminó desmintiendo, dejando claro que era falso el supuesto apoyo,» lo que dejó a Nasralla como un político «cambiante, poco confiable y sin el respaldo que él mismo aseguraba tener.»
Asfura, vínculo con el narcoestado y JOH
El portal señala que el segundo mensaje de Trump, en apoyo directo a Asfura, incendió la campaña de manera letal para el Partido Nacional de Honduras.
La declaración de Trump, que prometió trabajar con Asfura, fue interpretada como una amenaza: «Si votan por Nasry, les devuelvo a Juan Orlando Hernández.»
Según Pro Honduras Network, un voto por Asfura se asoció directamente con:
- El regreso al narcoestado.
- Restaurar el sistema que permitió que Honduras fuera la autopista principal de la cocaína hacia Estados Unidos.
- Traer de regreso al hombre acusado de mover más de 600 toneladas de droga hacia territorio estadounidense.
El miedo al narcoestado, la mejor publicidad
La gran ironía, subraya el análisis, es que Trump revivió el «sentimiento anti-JOH más grande que ha existido en Honduras».
Después de años de lucha contra el narcotráfico y la vergüenza internacional, el mensaje del presidente de EE. UU. fue interpretado como un aviso al pueblo: «Si gana el Partido Nacional… les devuelvo al jefe.»
El análisis concluye que Trump quiso influir, pero terminó logrando lo opuesto: «hundió a Nasry al asociarlo directamente con el regreso del narcotráfico y activó en el pueblo hondureño el recuerdo más poderoso y más letal para el Partido Nacional: el miedo al narcoestado».

