La madrugada de hoy, la Cámara baja de Representantes de Estados Unidos aprobó por un estrecho margen (215 a favor vs. 214 en contra) el megaproyecto fiscal impulsado por el Partido Republicano, especialmente por Donald Trump. Uno de los puntos más polémicos de la ley es la inclusión de un impuesto del 5% sobre las remesas enviadas desde EE. UU. por migrantes no ciudadanos, la cámara lo redujo a 3.5%.
¿Qué implica el impuesto a las remesas? ¿Hay humo blanco?
El impuesto recaería sobre envíos de dinero a países como México, Honduras, India y Guatemala. En el caso hondureño, las remesas representan más del 25% del PIB, ha sido rechazado internacionalmente y a lo interno de Estados Unidos, países receptores de remesas, como en el caso de México, ya han comenzado a movilizarse.
La Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo informó en su conferencia mañanera que legisladores mexicanos viajaron a Washington para protestar directamente contra la medida y que todo el cuerpo diplomático de los Estados Unidos Mexicanos se ha desplegado para hacer ¨Lobby¨ en aras de frenar esta iniciativa.
El resultado no es el favorable para Donald Trump, tuvo 215 votos a favor (odos republicanos, menos dos disidentes) y 214 en contra. Pero tuvo que alcanzar un acuerdo luego de negociaciones intensas con su ala ultraconservadora para lograr los votos necesarios, considerando que todos los especialistas han advertido en el impacto fiscal (aumento del déficit de \$2.7 billones en 10 años).
La Cámara baja le dio un pase apretado al Senado, los republicanos tienen 53 senadores, pero no todos han confirmado su apoyo. Se anticipa una batalla dura, incluso dentro del mismo partido.
No está aprobado aún
Es irresponsable decir que esta ley ya está aprobada; falta el visto bueno del Senado y la firma presidencial. Además, existe la vía de que un Tribunal de Estados Unidos pueda declarar nulidad en este proceso.
La propuesta implica una doble tributación injusta. Los migrantes ya pagan impuestos en EE. UU., pese a no tener acceso pleno a beneficios sociales. Además, más del 80% de sus ingresos se queda en la economía estadounidense que desmiente cualquier argumento de «fuga de capital¨. Las remesas son fruto del esfuerzo de quienes, a través de su trabajo honesto, fortalecen no solo a la economía hondureña, sino también a la estadounidense.
