A solo dos semanas de que expire el actual Memorándum de Entendimiento para la instalación de la Comisión Internacional contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras (CICIH), el vicecanciller de la República, Antonio García, ha lanzado públicamente una «propuesta constructiva» para destrabar el proceso que presenta un bloqueo en el Congreso Nacional por parte de la oposición.
El planteamiento de Tony García busca sortear la principal diferencia entre la Organización de Naciones Unidas (ONU) y el gobierno hondureño: la exigencia de reformas legales previas por parte de la ONU versus la preferencia del Ejecutivo de realizarlas «sobre la marcha».
La propuesta compartida en su cuenta de X, consiste en una «Cláusula Condicional»: que contiene el acuerdo para que la CICIH se firme, pero su instalación efectiva en el país quede supeditada a que el Congreso Nacional haya materializado las reformas exigidas por la ONU.
«Si se firma el Convenio, el Ejecutivo habrá hecho su parte porque la negociación y firma le compete al Ejecutivo y la ratificación al Legislativo», argumentó el vicecanciller, buscando una salida que salve el tiempo y la voluntad política ya invertida por parte de la Presidenta Xiomara Castro.
REINA DENUNCIA «FUERZAS INTERNAS Y EXTERNAS» DETRÁS DEL BLOQUEO
Este nuevo esfuerzo se da en un contexto de persistentes retrasos y denuncias por parte de figuras clave, una de ellas el excanciller de la República y actual candidato a designado presidencial por el Partido Libertad y Refundación (LIBRE), Eduardo Enrique Reina, quien alzó la voz, señalando la existencia de «fuerzas internas y externas» en la ONU que, a su juicio, han buscado obstaculizar el proceso de instalación de la CICIH.
Reina, quien lideró las negociaciones con las Naciones Unidas, ha expresado que, a diferencia de la extinta Misión de Apoyo contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras (MACCIH), a la CICIH sí se le han exigido reformas previas en el Congreso Nacional.
Esta condición, según el excanciller, revela «intereses de trasfondo». «Nuestra propuesta era firmar el texto lo antes posible y nos dijeron, ‘No, mientras no haya estas reformas no se firma el texto’», aseveró Reina, atribuyendo la dificultad de estas aprobaciones a la «mayor fuerza del bipartidismo» en el Congreso.
El «temor a la investigación» y la negativa a las «garras y colmillos» de la CICIH
El excanciller Reina fue enfático al señalar un «trasfondo de intereses internos y externos de que la CICIH no se establezca».
Según su análisis, el temor a que la CICIH investigue casos de corrupción, especialmente los relacionados con los «últimos 12 años, 7 meses» de gobierno, es un factor clave.
Además, sugiere que existe un «interés general geopolítico de que en Honduras no se destruyera el bipartidismo».
Reina incluso relató haber escuchado directamente a congresistas estadounidenses, durante visitas con la Presidenta Xiomara Castro, expresar: «Nosotros no queremos la CICIH de esa manera», lo que le generó dudas sobre el acceso de estos a información confidencial del proceso de negociación.
También mencionó la aparición de oenegés y «personajes que eran financiados, muchas veces por USAID» que, anticipaban el fracaso de la CICIH por la falta de aprobación de reformas en el Congreso, incluso antes de que las negociaciones concluyeran.
Las declaraciones de Reina se respaldan en el evento del pasado 24 de julio de 2024, cuando la bancada de diputados del Partido Nacional no aprobó la reforma constitucional presentada por la diputada de LIBRE, Xiomara «Pichu» Zelaya.
Esta iniciativa buscaba otorgar a la CICIH la figura de querellante autónomo y facultades de acusador privado, comúnmente conocido como darle «garras y colmillos» al mecanismo anticorrupción.
La votación resultó en 44 votos en contra y 82 a favor, sin alcanzar la mayoría calificada de 86 votos necesaria para reformas constitucionales.
La diputada Zelaya enfatizó que esta reforma era crucial para que la CICIH pudiera «investigar y combatir con independencia y autonomía» la corrupción de alto impacto.
El Gobierno de LIBRE ha insistido en que la mayoría de los requisitos de la ONU se han cumplido y que los restantes no se logran por la falta de voluntad de la oposición en el Congreso Nacional, una postura que la propuesta del vicecanciller García busca ahora sortear para avanzar en la tan esperada instalación de la CICIH.

