La reciente decisión de cancelar el Estatus de Protección Temporal (TPS) para Honduras y Nicaragua por parte del gobierno de Donald Trump, ha reactivado el temor y la incertidumbre entre miles de familias migrantes. Aunque la suspensión se había postergado por recursos judiciales, su confirmación solo ratifica la política racista, xenófoba y de odio que ha caracterizado al expresidente republicano,Donald Trump.
Este golpe no es aislado. Trump también canceló el TPS a países como Venezuela, Haití, El Salvador y Nepal, lo que deja en evidencia que no se trata de una acción específica contra Honduras, sino de un ataque sistemático a pueblos empobrecidos y desplazados por crisis estructurales. Se castiga al migrante por ser pobre, latino, negro o indígena.
El vicecanciller hondureño, Antonio García, lamentó la decisión e hizo un llamado a no politizar la lucha de los migrantes:
“Esta medida trasciende a cualquier gobierno. Afectará a miles de compatriotas que viven, trabajan y construyen desde hace años en EE. UU. Esta es una decisión que refleja la dureza de una política antiinmigrante que estigmatiza a nuestros pueblos”.
Mientras el gobierno de Honduras ha intentado gestionar alternativas para proteger a sus ciudadanos, la oposición hondureña ha aplaudido, imitado y respaldado a Trump y a figuras de su línea como la congresista María Elvira Salazar, una política conocida por su doble discurso: se presenta como defensora de la comunidad latina en EE. UU., pero apoya leyes y discursos abiertamente antimigrantes.
Liderazgos opositores en Honduras han expresado afinidad con el trumpismo, abrazando agendas conservadoras que niegan los derechos de los migrantes, las mujeres y las minorías. Esa postura, lejos de proteger a los compatriotas en el exterior, contribuye a legitimar políticas que los persiguen, criminalizan y amenazan con la deportación.
En este contexto, es fundamental que se desmarque el interés nacional de agendas foráneas que atentan contra la dignidad de nuestros migrantes. Defender el TPS y otras formas de protección es una causa de justicia y derechos humanos.

