El consejero del Consejo Nacional Electoral (CNE), Marlon Ochoa, ha salido públicamente a denunciar lo que califica como un intento de fraude electoral promovido por los sectores tradicionales del bipartidismo en Honduras donde apunta a una peligrosa y conocida estrategia, la reactivación del modelo Matamoros-Batson
Esta denuncia, realizada con firmeza y con conocimiento de causa desde el seno mismo del organismo electoral, revela una estrategia sistemática por parte de sectores políticos que buscan manipular el resultado de los próximos procesos electorales el 30 de noviembre y bloquear los avances logrados por las fuerzas alternativas y progresistas en el país.
El retorno de discursos y maniobras provenientes del bipartidismo en Honduras apunta a una peligrosa y conocida estrategia, la reactivación del modelo Matamoros-Batson, un esquema que ya ha sido probado y ha fracasado catastróficamente en las elecciones de 2013 y 2017. Este sistema, denunciado nacional e internacionalmente, permitió la alteración deliberada de resultados electorales entre lo que registraban las Juntas Receptoras de Votos y lo que finalmente mostraba el sistema oficial del Tribunal Supremo Electoral ( CNE) varias horas después.
La historia no puede repetirse, no más fraudes por el bipartidismo
El consejero Marlon Ochoa lo ha dicho con total claridad y firmeza, hay manos metidas en el sistema electoral con la intención de alterar la voluntad del pueblo hondureño. No se trata de un simple error técnico o de una falla del sistema, se trata de una intromisión humana deliberada, planificada y ejecutada con pleno conocimiento de causa están haciendo de manera ilegal, al margen de la ley, y con total desprecio por la transparencia y el derecho ciudadano a elegir libremente.
Asimismo esta manipulación no es accidental ni ingenua, responde a los intereses de quienes se niegan a perder sus privilegios, y que están dispuestos a todo incluso a violentar el orden democrático para seguir controlando el poder.
Si no frenamos hoy mismo este modelo de manipulación electoral que están tratando de imponer desde las entrañas del sistema, el próximo 30 de noviembre el bipartidismo volverá a hacer lo que ha hecho durante más de un siglo, robarle al pueblo hondureño su derecho a decidir y su sueño de vivir en un país verdaderamente libre, soberano e independiente.
Ana Paola Hall y Cossette siguen actuando como operadoras del bipartidismo, haciendo el trabajo sucio que sus jefes políticos les han encomendado desde las sombras. No es casualidad ni simple coincidencia ambas han sido piezas clave dentro de un engranaje que ya conocemos demasiado bien, ese que durante décadas ha saqueado el país, ha manipulado los procesos electorales y ha protegido los intereses de una élite corrupta y antidemocrática.
Ya lo vivimos en 2017, y el recuerdo aún está fresco en la memoria del pueblo hondureño. Aquella noche oscura comenzó con una transmisión interrumpida de los resultados preliminares, justo cuando la tendencia favorecía claramente a la oposición. De pronto, el sistema se cayó los datos dejaron de fluir, y comenzó una larga y angustiante espera que terminó en un fraude descarado, anunciado por muchos, pero consumado sin pudor.
Lo que ocurrió después fue una tragedia nacional: represión, muertos en las calles, un pueblo en resistencia y una dictadura impuesta contra la voluntad popular. Ese modelo de manipulación y violencia no puede repetirse jamás en nuestra historia.

