El presidente del Congreso Nacional de Honduras, Luis Redondo, participó en el Congreso Parlamentario Panamericano donde abordó la situación del Consejo Nacional Electoral (CNE) y el reciente caso de la consejera Ana Paola Hall.
En su discurso, Redondo denunció la presunta injerencia externa y la influencia del crimen organizado en la democracia hondureña.
Redondo se refirió a la renuncia de la consejera Ana Paola Hall, presentada el pasado 16 de julio, donde alegaba amenazas y un ambiente hostil dentro del CNE.
El Congreso Nacional no aceptó la renuncia, sino que la trató como una denuncia formal y la remitió al Ministerio Público para su investigación.
Además, se creó una Comisión Especial Investigadora en el Legislativo para analizar la situación a profundidad.
En su intervención, el presidente del Congreso acusó a la congresista estadounidense María Elvira Salazar de injerencia en asuntos internos de Honduras, señalando que sus declaraciones están en consonancia con «sectores políticos hondureños vinculados al antiguo narcoestado».
En este sentido, Redondo declaró: «Es inaceptable que actores que colaboraron con el narcoestado hoy pretendan condicionar la democracia hondureña».
Redondo advirtió que Honduras se encuentra en una «encrucijada histórica» entre la consolidación de la democracia y el regreso del narcoestado.
Explicó que el país aún enfrenta las secuelas de los fraudes electorales de 2013 y 2017, y que la elección de la presidenta Xiomara Castro en 2021 fue un «punto de inflexión» que, sin embargo, sigue enfrentando la resistencia de los sectores políticos tradicionales.
El presidente del Legislativo concluyó su intervención con un llamado a la acción conjunta a nivel nacional e internacional, destacando que para desmantelar el narcoestado y defender la soberanía se necesitan «leyes sólidas, cooperación internacional y un compromiso ciudadano profundo».

